lunes, 22 de junio de 2026

RESEÑA: ASISTENTE DEL VILLANO

Asistente del villano - Hannah Nicole Maehrer

Necesitaba una lectura ligera después de terminar Cumbres Borrascosas y de toparme con un bloqueo durante la lectura de Frankenstein, así que decidí leer Asistente del villano, que llevaba mucho tiempo entre mis lecturas pendientes.


Y era exactamente lo que necesitaba. Una lectura fresca, ligera, con su toque de humor, una protagonista imperfecta y a veces inmadura, un personaje masculino que te atrape poco a poco y una sensación de cariño por los distintos personajes que aparecen. 

¿Es mi lectura del año? Definitivamente no. Pero es una lectura muy disfrutable, llevadera y que creo que me ha encontrado en un momento donde lo necesitaba.


A continuación, voy a hacer un pequeño análisis del libro, pero un análisis muy mundano bajo el criterio de una lectora más y con un tono cercano. Esto no es una tesis, solo es la entrada de un blog.


SINOPSIS

(por si no sabes de qué va)


SE BUSCA ASISTENTE: Célebre villano de alta categoría busca asistente leal y sensata para llevar a cabo tareas administrativas no especificadas y ofrecer asistencia al resto del personal en las situaciones caóticas y terroríficas que puedan surgir, entre otros Asuntos Siniestros En General. Se requiere discreción. Excelentes condiciones.


Dado que Evie Sage es quien debe encargarse de mantener a su hermana y a su padre enfermo, su situación laboral no es meramente importante; es vital. Así que, cuando un percance con el Villano más infame de Rennedawn acaba en una oferta de empleo, no tiene más remedio que aceptar. Ningún trabajo es perfecto, claro, pero menos aún cuando te enamoras de tu terrorífico, temperamental e innegablemente atractivo jefe. No encuentres al mal tan atractivo, Evie.


Justo cuando se está acostumbrando a ver cabezas cortadas colgando del techo y a la extraña sensación de pisar un globo ocular extraviado mientras anda, Evie empieza a sospechar que entre esas mazmorras se esconde una enorme rata... y no solo en sentido literal. Algo podrido está emergiendo en el reino de Rennedawn, y alguien quiere acabar con El Villano y con todo su perverso imperio. Ahora Evie no solo va a tener que evitar babear por su jefe, sino también averiguar quién es exactamente la persona que lo está saboteando para que él pueda hacérselo pagar.


Pero es que, claro, cuesta mucho encontrar un buen trabajo.

 RESEÑA (sin spoilers)

Le doy a este libro cuatro estrellas. Y te digo los motivos, porque sin justificación no tiene sentido dar estrellitas que en unos años no entenderé. Lo primero, es porque me gusta valorar positivamente aquellos libros que hacen que me dé un vuelco al corazón, sin pasarse, por favor. Si leo un libro pero no me hace sentir mariposas en el estómago, incertidumbre, ganas de seguir leyendo y olvidar que existe el mundo a mi alrededor, entonces ese libro no es para mí. Si necesito algo básico en la lectura, es sentimiento y emoción. Por eso, aunque al principio el libro parecía uno más y su historia tampoco era nada del otro mundo, al final he decidido darle cuatro estrellas, en vez de tres.
Si buscas un mundo muy elaborado (world building creo que lo llaman) no lo vas a encontrar aquí. Y es que en esta primera entrega los protagonistas se mueven principalmente entre tres espacios y no se explora el mundo que los rodea. Para mí esto hace que el libro pierda un poquito de puntos, porque me gusta sentir que la historia realmente se sustenta sobre algo y sentir una mayor inmersión en su mundo. Sin embargo, creo que nadie esperaría una gran profundidad en un libro que se presenta como una comedia fantástica. A veces menos es más, y si para esta trama la autora no lo vio necesario, quién seré yo para exigir nada.

Mi punto favorito por excelencia: los personajes.

Empecemos por Evie, una protagonista que creo que no es para todo el mundo. Es ingenua, a veces inmadura y actúa sin pensar. Pero eso la hace real. No se puede pasar por alto su humor, su buenismo y su alegría, que acaba contagiando a muchas personas de su alrededor. Vive una situación familiar muy complicada con su padre enfermo y la afronta como puede. Su interés por El Villano crece cada día que trabaja con él aunque, como en muchos otros libros, muuuuuuuuuuuchos, en serio, demasiados, se asoma demasiado pronto ESE interés. De hecho, como diré más adelante, siento que el principio del libro es demasiado rápido, que se han entablado relaciones que se podrían haber desarrollado mucho mejor de otro modo y te da un poco la sensación de: me he perdido algo. Y, finalmente, he tenido la ligera sensación de que Evie a veces tenía una personalidad que no era la suya. Como si la autora quisiera dejar entrever que era fuerte pero no supiese como hacerlo sin meterlo con calzador.

Sigamos con El Villano. Mi personaje favorito, SORPRESAAAAA, qué te voy a decir. A diferencia de Evie, creo que su personalidad está muy bien escrita. Ves perfectamente su evolución a lo largo del libro, y aunque en algún momento haya podido pensar: ¿no se supone que es EL VILLANO? Todo tiene sentido dentro de la trama, la historia y cómo es el personaje. Me gusta poder leer su punto de vista y sus batallas internas en algunos momentos. No podemos olvidar que el libro tiene su toque humorístico, así que puedo dejarle pasar a la autora algunos momentos que al principio, quizá, critiqué mentalmente demasiado rápido. Chica, que no es para que te lo tomes tan en serio, básicamente.

Blade, Tatianna, Becky, Claire, Reymundo... Todos estos personajes que giran entorno a la trama principal acaban sintiéndose como una familia. ¿Lo son? ¿Son de fiar? Eso ya te dejo descubrirlo a ti. Pero me gustan esos libros en los que te importan los personajes, en los que su presencia no te hace pensar: por favor, sal ya de la escena. Y eso Hannah Nicole lo ha conseguido. Todos tienen un rol, un motivo por el que existir y un sentido dentro de la historia. Hasta te encariñas con una rana que se comunica con carteles. ¿No es adorable?

Para mí este libro es lo que promete: un mundo con su toque de fantasía, una protagonista con humor y un personaje masculino que poco a poco se gane tu corazón. Te hace dudar de todo el mundo, no tener las cosas claras y hay más tramas en él de las que aparenta.

Lo que no me ha gustado tanto:

Principalmente, cómo empieza toda la historia. Te presentan a Evie, a su necesidad de encontrar trabajo, que va por el bosque y HEY, NO PARPADEES, QUE YA ESTÁ TODO ARREGLADO, ya tiene trabajo y ha pasado un mes. Entiendo que el libro vaya de cómo Evie trabaja para El Villano, pero (y no considero que esto sea un spoiler) que cuando empiece la trama haya pasado un mes entero y Evie ya tenga sentimientos por unos u otros personajes, me chirrió. Más que nada, porque me gusta ver cómo florecen. Así que habría preferido algo como... Que no había tenido mucho contacto con su jefe o sus
compañeros pero, BAM, pasa algo y entonces empieza a conocerles. Pero no es mi libro, ni mi historia.

Como ya había mencionado, siento que a veces Evie no es Evie. No es algo que ocurra con frecuencia, sino de manera sutil. Alguna frase, alguna respuesta.. El personaje tiene muchas capas, pero a veces creo que salen a la luz sin más. A pesar de ello, creo que es una buena protagonista. Estoy segura de que a muchos lectores y lectoras no les habrá gustado: no es la típica protagonista fuerte y dura. Pero evoluciona muchísimo y creo que de cara al segundo libro eso va a cambiar. A veces siento que buscamos siempre protagonistas femeninas con unos estándares demasiado altos (ya desde un principio) y a mí me gusta valorar a esas protagonistas que tienen una personalidad y que van cambiando y evolucionando con cada página, me parecen más reales.

De todos modos, a lo largo del libro las relaciones/sentimientos se siguen estrechando y desarrollando.

EN RESUMEN

Si buscas un libro ligero, entretenido pero que te haga sentir distintas emociones (uno que tampoco vaya a pasar por tu vida sin más, básicamente), este es para ti. Con cada página se vuelve más interesante, y aunque leí un 41% en distintos días, he devorado el resto en menos de dos días (literalmente). El final me ha gustado muchísimo y se queda en el momento perfecto para dar paso al siguiente. De hecho, me encanta en el punto donde se queda porque sé que voy a sufrir con el siguiente. Masoquismo se llama.


Así que este ha sido mi intento de reseña de un libro que me ha hecho reír y avergonzarme de algunos momentos donde podía sentir el "tierra trágame" de los personajes. Espero que haya sido de utilidad, si no es así, lo siento. Pero solo un poco. ¡Nos vemos en próximas entradas!



jueves, 18 de junio de 2026

Un pequeño fragmento de la historia de Damián

Él le estaba rompiendo el corazón, pero ella se lo rompió primero. "¿Aún le quieres?" Cuando ella apartó la mirada, lo supo. Todo había terminado.

Aunque ella insistió en que le quería, con las lagrimas acariciando sus mejillas, sabía que nunca sería suficiente. Damián nunca sería "él".

Le abrazó y le dio un beso en la frente antes de despedirse. Cuando se dirigió hacia la puerta, contuvo la respiración, dubitativo. 

A pesar de todo, quería que ella fuese feliz, ignoró el nudo en su garganta y se lo dijo: "Sigue enamorado de ti... Creo que deberías saberlo".

Lo último que escuchó fue un sollozo de ella que le atormento aquella noche hasta que se quedó dormido.

 

Entrada 1: Querido diario (rescatada de Substack)

Querido diario de internet: No puedo dejar de jugar a un juego que me daba pánico. Llevo dos semanas haciendo directos del Subnautica, un videojuego que abrí hace un par de años y cerré a los cinco minutos porque me dio pánico.

Al parecer, estás en una gran nave visitando un planeta alienígena pero por extrañas circunstancias que conoces más adelante, tu nave acaba estrellándose y tú sales de ella en una baliza.

Y en esa baliza empieza todo.

Cuando te toca salir de ella y subes unas escaleras, la imagen para mí es terrorífica: ves tu nave estrellada en medio de un inmenso océano.

Para ti quizá es una tontería pero, cuando abrí el videojuego por primera vez, tuve la genial idea de nadar hasta la nave estrellada. No leí los diálogos, no leí las misiones, simplemente me lancé al mar. Grave error, amiga. Morí. Sí, porque es lo que tiene estar en medio de un océano con criaturas alienígenas. Chica, es que de verdad.

En ese momento y tras un susto del que casi no me recupero, metí un altF4 (básicamente, cerré el juego de golpe). En mi cabeza resonó un: nunca más voy a abrir este juego del demonio.

A mí el océano me da pánico. Aunque todos los veranos me lance a rescatar colchonetas perseguidas sin éxito por algún que otro niño o niña, no puedo ser consciente de que estoy en el mar y no hago pie. De que no sé qué tengo debajo de mí. Y eso me pasó en una ocasión, de hecho, hará uno o dos años. Estaba nadando tras una barca hinchable naranja, la que se suele tener aunque yo nunca he tenido una, y en cuanto conseguí alcanzarla era demasiado consciente de que había ido demasiado lejos.

Había nadado hacia dentro y en diagonal, estaba lejos de mi toalla, del niño que había nadado sin éxito y decidí hacer la gran estupidez: voy a estirar las piernas, a ver si hago pie. PERO CÓMO IBAS A HACER PIE, SEÑORA.

Me dio un susto y decidí fingir serenidad mientras volvía hacia la orilla arrastrando la dichosa barquita conmigo. ¿A ti te dieron las gracias? A mi tampoco. Y no es que buscase reconocimiento, pero siempre he visto a mi padre rescatar las colchonetas de la gente y supongo que es algo que tengo arraigado en mí.

Volviendo al juego.

Llevamos un par de semanas jugándolo en directo. Para mi sorpresa, aunque me haya dado algún que otro susto, la experiencia está siendo muy distinta y hasta disfrutable. Creo que en parte es porque estoy acompañada de mi pequeña comunidad, personas que me ayudan y me animan a arriesgarme. A fin de cuentas, solo es un videojuego.

Pero me parece bastante interesante estar jugando a algo que hace un tiempo cerré de golpe y prometí no volver a tocar. Y no solo eso, sino disfrutarlo lo suficiente como para querer continuar.

Si algo me está enseñando el Subnautica, es que los miedos son miedos mientras están lejos de la realidad, en nuestra telaraña de pensamientos. Una vez los enfrentas, vas tomando confianza, vas explorando un poquito más, un poquito más… Hasta que el bicharraco que te arrancó un susto un día ahora es observado con unos ojos llenos de curiosidad. (vídeo).

Aunque si a mí me preguntas, el océano es algo que siempre me va a dar pánico. Y sinceramente, espero no tener que enfrentar nunca ese miedo. Por ahora, mejor que se quede solo en un videojuego. A través de una pantalla. Ya sabes. Al mar hay que tenerle respeto.