lunes, 31 de agosto de 2020

El legado de Camille #2

Las gotas de lluvia le cayeron por la cara. Camille estaba frente a la que había sido su casita durante un par de meses dispuesta a dejarla atrás. Había vendido todo sus muebles para irse a la universidad con algo de dinero y no depender únicamente de la beca que le habían concedido. 

Cogió las maletas, miró por última vez al que había llegado a ser su hogar... Y empezó a caminar hacia la estación de autobuses, donde Summer se despidió de ella.

Britechester... Esa era la universidad en la que había decidido matricularse. Era la más antigua de la zona, pero allí el grado de Economía estaba muy bien organizado. Como no podía estar quieta, Camille se apuntó como jugadora en el equipo de fútbol de la universidad, lo que compaginaba con sus estudios, su trabajo de autora y su hobbie de escribir libros cuando podía hacerlo. 

Desde que llegó las cosas no fueron fáciles. Su rasgo de solitaria dificultaba que se sintiese cómoda, pues estaba viviendo en una residencia de estudiantes y no tenía privacidad ni momentos de soledad. 

Ese aspecto le atormentaba constantemente y empezó a sentir, en poco tiempo, que debía seguir esforzándose para que todos esos sentimientos negativos se desvaneciesen.

Durante las primeras semanas de curso conoció a Tamati, un chico de la residencia que estaba estudiando Artes. Ambos congeniaron muy bien y empezaron a quedar casi todos los días, cuando Camille sacaba un poco de tiempo para despejarse de todas sus obligaciones. Aunque ella se negaba en ese momento a sentir algo por otra persona, Tamati se hizo poco a poco un hueco en su corazón y empezaron a gustarse.

Fue una tarde, después de estar haciendo toques con el balón de fútbol de Camille y estudiando para los exámenes, cuando hablaron de lo que sentían y empezaron a salir. 

Nuestra sim había conocido los rasgos de Tamati, quien era amante del arte, extrovertido y niñofóbico. Su aspiración en la vida era ser un experto en ordenadores pero le encantaba tanto el arte que decidió estudiarlo y dejar como hobbie lo relacionado con programación.


Aunque los meses pasaban y Camille estaba muy contenta de salir con Tamati e ir adaptándose a la convivencia con muchos otros sims, no podía cumplir con regularidad sus proyectos. Era imposible abarcar tantas cosas al mismo tiempo... Por lo que decidió dejar el trabajo. Con eso podría dedicarse mejor al resto de sus responsabilidades.

Nuestra sim creía que así las cosas le irían mejor, pero la pobre estaba equivocada. Pensó que necesitaba algo más, así que cogió su móvil y planeó una fiesta en la residencia. Invitó a todos sus compañeros de clase, a sus vecinos de Willow Creek y avisó al resto de residentes del piso de estudiantes de que habría una gran fiesta. 

¿Conseguirá Camille divertirse un poco y desconectar?

6 comentarios:

  1. ❤❤❤❤ Que bien escribes 🙈🙈 eres escritora de verdad🙊🙈

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    1. ¡Ojalá! Muchas muchas gracias por comentar, jo ^^

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    2. Holaaa, no me deja marcar la reacción que quiero así que te lo digo aquí: el capítulo te quedó muy guay!! :*

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    3. Ayyy Marya muchisimas gracias!!!! Jo, me alegra que te guste <3

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  2. ¡Qué bien que se haya decidido a organizar una fiesta! A ver cómo sigue la historia...

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    1. ¡Gracias por comentar Lusy! Y muchas gracias por leerlo :)

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