lunes, 7 de septiembre de 2020

El legado de Camille #5


Solo llevaba una semana en el barrio y sus vecinos le habían estado visitado constantemente. Estaban muy contentos de que hubiese regresado y apoyaban sus decisiones. Sin embargo, Camille era solitaria y, aunque agradecía el gesto, empezaba a estar cansada de tanta visita. 

Pasaron los días y las semanas. Camille seguía trabajando en su libro, al que le había dedicado mucho tiempo y cariño. Se asustó un poco cuando le sonó el teléfono, pero no tardó mucho en sonreír e ilusionarse. Lo único que quería era dar un grito de alegría.


Había una editorial interesada en publicarle el libro y consideraba que, si sus próximas novelas estaban al mismo nivel, podría seguir trabajando con ella. Era su momento.

Tras aceptar las condiciones de la editorial, llamó  casi sin aliento a Summer para contarle lo que había pasado. Su amiga estaba tan feliz como ella. Por la noche saldrían juntas a cenar para celebrarlo y Camille le contaría la pequeña sinopsis que había preparado para su libro.


Pasaron unos meses y nuestra sim seguía trabajando en sus novelas. Tenía muchas historias en mente dispuestas a ser plasmadas sobre papel. A su vez, seguía pintando cuadros que luego vendía y estaba trabajando de mecánica, puesto que durante su estancia en la residencia de estudiantes tenía que arreglar muchas veces aparatos que se rompían y había aprendido un poco esa habilidad.

Cada día que pasaba Tamati y ella estaban más unidos. Era un pilar fundamental en su vida y, cuando Camille se venía un poco abajo, él siempre estaba ahí para sacarle una sonrisa. Era evidente que se querían mucho, se cuidaban y juntos sumaban. Aunque le costó un poco decidirse porque estaba muy nerviosa, Camille estaba dispuesta a compartir su vida con Tamati.


Quizá no fue en un bonito parque, durante una cita o en un lugar especial... Pero fue el momento y ellos dos lo que hicieron que fuese mágico. Camille le miró a los ojos, le acarició la mejilla y, sin vacilar, se lo pidió. "¿Quieres casarte conmigo?". Tamati no se lo podía creer, estaba emocionado y no dudó ni un segundo en echarse sobre ella para darle un fuerte abrazo.

Ese día empezaron a estar prometidos y, aunque no podían vivir juntos porque Tamati seguía estudiando, empezó a pasar mucho más tiempo en la casa de Camille. Estaban emocionados por haber dado un paso adelante y seguir compartiendo sus vidas.

1 comentario:

  1. ¡Qué bien que una editorial le vaya a publicar!
    Y con Tamati hace una pareja monísima.🥰

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